He tenido un accidente de tráfico: primeros pasos y plazos
Después de un accidente de tráfico hay gestiones que conviene hacer en los primeros días: el parte amistoso, el informe médico y el plazo para reclamar los daños.
Si acabas de tener un accidente de tráfico, lo primero es la seguridad: comprobar que todos están bien y, si hay heridos, avisar a los servicios de emergencia. Hecho eso, lo que marca la diferencia después es la documentación que reúnas en las primeras horas y días.
El parte amistoso no lo cierra todo
Firmar el parte amistoso deja constancia de cómo ocurrió el accidente, pero no impide reclamar después si aparecen daños que no eran evidentes en el momento, especialmente lesiones que tardan en manifestarse, como las cervicales. Guarda fotos del lugar, de los vehículos y de cualquier señal o semáforo relevante.
Si hay lesiones, el informe médico es la base
Acude a que te valoren aunque el golpe parezca leve. El primer parte médico es el documento que después sostiene la reclamación por las lesiones, y sin él resulta mucho más difícil acreditar que el daño viene de ese accidente.
Si el accidente ocurre en el extranjero o implica a un vehículo con matrícula de otro país, entran en juego normas adicionales sobre qué ley se aplica y ante quién se reclama, normalmente a través de la oficina nacional de seguros correspondiente. Guardar la documentación del seguro de la otra parte, aunque sea extranjero, es igual de importante que en un accidente entre vehículos nacionales.
Cuánto tiempo tienes para reclamar
Los daños derivados de un accidente de tráfico prescriben, por lo general, al año desde que se estabilizan las lesiones o desde que se conoce el alcance de los daños materiales, aunque el plazo puede variar según cómo se tramite el siniestro. No conviene esperar al límite: cuanto antes se reclama, más fácil es acreditar el nexo entre el accidente y el daño. Puedes ver cómo se gestiona un caso completo en accidentes de tráfico, o contar lo ocurrido desde he tenido un accidente.
La compañía aseguradora de la otra parte suele hacer una primera oferta de indemnización. No hay obligación de aceptarla si no recoge todos los daños; se puede negociar o, si no hay acuerdo, seguir la vía judicial.
Errores que complican después la reclamación
Uno de los más frecuentes es no fotografiar bien la escena antes de mover los vehículos, algo que a veces es inevitable por seguridad pero que conviene compensar anotando matrículas, marcas de frenada o la posición aproximada de cada vehículo en cuanto sea posible. Otro error habitual es restar importancia a un golpe leve y no acudir a que te valoren, para descubrir días después que había una lesión que ya no se puede vincular con tanta claridad al momento del accidente.
También conviene ir con cuidado con las declaraciones informales que se hacen a la aseguradora contraria en los primeros días, antes de tener claro el alcance real de los daños: una valoración provisional puede quedarse corta si aparecen secuelas o gastos posteriores, como fisioterapia o pérdida de ingresos por baja laboral.
Si en el accidente participan varios vehículos o hay dudas sobre quién tuvo la culpa, conviene no dar por cerrado el reparto de responsabilidad solo porque así conste en un primer atestado: ese reparto puede revisarse con más pruebas, sobre todo si hay testigos o cámaras cercanas que no se consultaron al principio.
Cuando el accidente afecta a un vehículo de empresa, a un ciclista o a un peatón, las normas de responsabilidad y los seguros implicados pueden cambiar, así que conviene identificar bien desde el principio a todas las partes y sus respectivas coberturas. Guardar también los gastos derivados, como el taxi mientras el coche está en el taller o el alquiler de un vehículo de sustitución, porque suelen ser reclamables junto al resto de daños.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que firmar el parte en el momento?
Es recomendable firmarlo si refleja bien lo ocurrido; si no estás de acuerdo con algo, puedes anotarlo o dejarlo para revisarlo con calma después.
¿Qué pasa si el dolor aparece días después?
Acude al médico en cuanto note molestias y consérvalo por escrito; muchas lesiones, como las cervicales, tardan en manifestarse y siguen siendo reclamables.
¿Debo aceptar la primera oferta de la aseguradora?
No hay obligación. Si la oferta no cubre todos los daños, puedes negociar o valorar la vía judicial antes de firmar nada.
¿Has tenido un accidente?
Cuéntanos qué pasó, qué daños hay y qué comunicaciones has recibido de la aseguradora. Te decimos cómo seguir.